domingo, 9 de mayo de 2010

Respuesta a NYTimes: La radio tiene mucho futuro tambien en el automóvil


Leo a John R. Quain en The New York Times que se pregunta si Internet puede matar a la radio en el automóvil. En su reflexión comienza describiendo como muchas personas ya tienen conectado el Ipod en su automóvil -- como yo mismo hago -- para escuchar la música que tienen almacenada, con sus listas de reproducción y sus preferencias en lugar de utilizar cds. Pero dice tambien Quain que ahora hay un nuevo movimiento que, según él, puede poner en riesgo a la radio tradicional. Todo porque muchos servicios de música on-line como Pandora, Last.fm o Slacker, ya populares en el ordenador de sobremesa o en nuestro smartphone, están en fase de adaptación para llegar a los equipos de sonido que tenemos montados en nuestros coches. Con una tarifa plana de datos de cualquier operador móvil se podrá conectar nuestro teléfono multimedia y recibir la música que queramos a través de la red 3G. Hay ejemplos muy interesantes de nuevos productos que nos relata John R. Quain, como el nuevo equipo de Alpine, conectado directamente a Pandora, que hace que nuestro Iphone reproduzca las listas que nosotros tenemos preprogramadas. Es decir, la radio personalizada. Pioneer ha ido más allá y ha añadido controles de voz a nuestro equipo del coche conectado tambien a Pandora. Ford tambien trabaja con sistemas que serán espectaculares y, por ejemplo, el nuevo Ford Fiesta que aparecerá en 2011, permitirá manejar con el sistema de reconocimiento de voz -- es decir, dando ordenes verbales -- nuestro teléfono Android o Blackberry.
Es decir, se acaba la hegemonía de las frecuencias moduladas -- digitalizadas o no -- en nuestros coches. Pero ¿eso es la perdida de la hegemonía de la radio? Por supuesto que no. Las compañías de radio están obligadas a amoldarse a los nuevos tiempos. Radio ya no es solo ese producto que se transmite por las ondas hertzianas. La radio hoy aprovecha todos los canales y en el futuro deberá aprovechar muchos más. Nuestro streaming se filtrará en los hogares, en las oficinas y en los automóviles y llegará hasta cualquier dispositivo que tomaron ya hace tiempo el relevo de los viejos transistores. La radio, musical o no, pero generalista o segmentada dependiendo de nuestros gustos, o incluso personalizada, vivirá un nuevo renacer. La radio sigue teniendo características que no tiene el producto visual. Y puede llegar a nuestra mente -- para informarnos, relajarnos o divertirnos -- sin que tengamos que prestarle el cien por ciento de nuestra atención.
Por eso este tiempo que ya llegó hace tiempo y que ahora encontrará nuevas oportunidades en el consumo en los automóviles es un tiempo de oportunidades, no de riesgos. Solo hay que saber leerlo adecuadamente.